miércoles, 21 de mayo de 2008

Musas Eternas. Sara Montiel

Sarita Montiel es hoy merecedora por innegables méritos propios de aparecer en esta sección de "Grandes Musas", la cual, aunque con cierta ironia para darle mi característica firma, le dedico con todo mi cariño, ya que nadie en su sano juicio podría negar la gran aportación de esta señora a nuestra vasta cultura patria, arriesgándome a afirmar que ha sido, es y será por siempre la mas grande estrella que ha parido hembra humana en nuestro país.

Sara nació en Campo de Criptana en 1928, aunque entre sus envidiosos convecinos se asegura que esa fecha es más sospechosa que un gitano haciendo footing, afirmándose que en realidad este extraordinario echo sucedió unos cuatro años antes, cosa que realmente a nosotros no nos importa, pues estamos libres de tan mal sana pelusa, siendo conscientes de que las grandes y atractivas divas alcanzan en algún momento de sus vidas una maravillosa evolución cósmica que las sitúa en un plano temporal completamente diferente al del resto de nosotros, pobres y simples mortales.












Como toda gran celebridad que se precie Sarita nació en la mas obvia humildad, labrando los campos de patata con sus propias manos para poder comer, hasta que algún misericordioso dios del panteón hindú se apiadó de su alma, recompensando su entrega y abstinencia con un esplendoroso karma que hizo que un cazatalentos la descubriese cantando en una procesión de Orihuela (ciudad del arroz con costra y el guisado de pavo).
A partir de aquí comenzaría su vertiginoso ascenso a la fama, protagonizando diversas películas con las que alcanzaría el mundo audiovisual de habla hispana más importante de aquel tiempo, el Méjico del Cine de Oro.

Debido a su exótica belleza, actualmente extinta e irreconocible por completo, llamó la atención de los productores estadounidenses, protagonizando la ya mítica "Veracruz" junto a uno de los mas ambicionados sementales de la época, Burt Lancaster.
A partir de aquí todo se convirtió en una vorágine de fama y popularidad, codeándose con grandes personalidades como Marlon Brando o James Dean, coronando la cúspide que jamás ha alcanzado una artista española, posición que seguro mantendrá durante siglos, y es que en contra de lo que nos quieren hacer creer, Paz Vega o Penélope Cruz son unas pobres muertas de hambre que jamás le llegaran ni a la altura del barro. Para ello solo basta con que nos fijemos a quien consiguen arrimarse, Tom Cruise o el Mateo (con esto ya lo he dicho todo).
Por cierto, ellas jamas alcanzarán el preciado plano espacio temporal mencionado al principio, arrugándose como un rabo de jubilado en una piscina de Móstoles.

Una vez alcanzada la gloria nuestra amadísima Antonia, a.k.a. Sara, rechazaría diversos proyectos Hollywoodienses para volver a rodar en la piel de toro que la amamantó con las ricas legumbres de los campos de Castilla.
A la sombra de sus películas americanas protagonizaría lo que en principio esperaba ser una humilde película de poco presupuesto, "El Ultimo Cuplé", pero que sorprendentemente fue todo un exitazo, convirtiéndose en uno de los grandes mitos de nuestro cine, pero incomprensiblemente vilipendiada por Cine de Barrio, que debería emitirla cuando menos una vez al mes.

[youtube MorVPRzdfcw]

El Ultimo Cuplé - Fumando Espero


El éxito alcanzado por esta última le haría abandonar para siempre el cine estadounidense, dedicándose en pleno a rodar producciones hispano-europeas, con gran éxito, alcanzando un altísimo caché.

[youtube OLoCB03uesw]

La Violetera - Polichinela


Entre otras muchas grandes virtudes, si por algo es merecedora nuestra querida Sara de esta distinción de "Gran Musa" es, por haber sido el gran mito sexual español de la época de la dictadura, siendo por aquel tiempo el centro neurálgico de las húmedas y solitarias fantasías sexuales de nuestros abuelos, e indudablemente de alguna que otra abuela también (noooo, fuera esta imagen de mi menteee).
Además de sus cuatro maridos, grandes hombres han sentido el calor de la su entrepierna, a día de hoy digna de ser retratada, siendo una gran amante, reconociendo ella misma atreverse a realizar con los hombres cosas que en esos años solo eran capaces de hacer las prostitutas, asegurando en su autobiografía que no dudaba en visitar burdeles en busca de aprendizaje y asesoramiento.

Lo que hoy en día son practicas tan comúnmente aceptadas como el fetichismo, bondage, sexo oral... no lo eran por aquel entonces, teniéndose como aberraciones, de las que indudablemente Sarita fue partidaria y una de las pioneras en nuestro país, encandilando con ello a numerosos mancebos que pasaron entre sus sabanas, de entre los cuales se encontraban Ernest Hemingway, James Dean, León Felipe, Gary Cooper,Severo Ochoa, Indalecio Prieto... y años mas tarde el no menos desdeñable Tony Hernández, todo un dios cubano del sexo anal.

Por todo ello, por ser nuestra más grande estrella ever, por darnos tantas buenas peliculas que tanto me gusta ver, por ser Gigante Universal, por ofrecernos tan deliciosos enfrentamientos con Marujita Diaz, a la cual odiamos, y por ser la madre de Zeus... admiramos y amamos a Sara Montiel, que siempre permanecerá en nuestra memoria como aquella exuberante jovencita que cantaba "Fumando Espero", y que a partir de hoy pasa a formar parte de nuestro codiciado panteón de "Grandes Musas" y por supuesto, de nuestro corazón.

[youtube thB9lP0D7y8]

1 comentario:

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